EL EFECTO TERAPÉUTICO DE LAS MASCOTAS


Si a la mayoría de nosotros nos preguntaran por qué decidimos compartir nuestra vida con un perro, por qué somos capaces de pasarnos horas y horas mirando un acuario o disfrutando de los cambios de color de un camaleón, muy pocos diríamos que es porque nos ayudan a reducir la tensión arterial y el ritmo cardiaco mientras interactuamos con ellos o porque aumentan nuestra autoestima al hacernos sentir seguros y protegidos. 

Sin embargo, además de estos beneficios, diversos estudios prueban que las personas que conviven con una mascota son más longevas y tienen una mejor calidad de vida. Las razones:

-    Los animales de compañía ayudan a evitar depresiones, especialmente cuando están provocadas por el sentimiento de “sentirse solo”. Su fiel compañía ayuda a que esta sensación desaparezca. Es más, una mascota ayuda a conservar estados de ánimo positivos.

-    Además, su cercanía aumenta la resistencia a las alergias,  ya que nuestro sistema inmunológico se refuerza, sobre todo si la convivencia con ellos se inicia desde la infancia.

-    En los niños ayuda a potenciar valores como el respeto, el amor, la amistad y la responsabilidad.  Son para ellos una inmensa fuente de estímulos que contribuye a que sean menos violentos.

-    Y también nos ayudan a mantenernos en forma y con una buena condición física. Y es que, por ejemplo, pasear a nuestro perro diariamente es un buen ejercicio que, además, nos permite liberarnos del estrés, relajarnos y fomentar nuestras relaciones personales.

¡Pero esto no es todo! Interactuar con un animal tiene efectos terapéuticos para la salud. Numerosas investigaciones prueban que personas discapacitadas, autistas o afectadas por el Alzheimer pueden mejorar considerablemente cuando en sus terapias están en contacto con animales. Así, está demostrado que en enfermos con demencia senil, el simple hecho de observar un acuario contribuye a un aumento del apetito y a una disminución de los comportamientos agresivos o que, tratamientos alternativos usados en Zooterapia, como la hipoterapia o la delfinoterapia mejoran significativamente el desarrollo psicomotor, psicológico y social de las personas con necesidades educativas especiales.

Sin duda, todos estos beneficios entre otros muchos que los animales pueden ofrecer en su interacción con las personas hacen que se conviertan en una de las mejores medicinas preventivas.

A todas estas personas si les preguntáramos los motivos por los que decidieron compartir su vida con una mascota seguramente nos darían razones muy diferentes, pero todos coincidirían al afirmar que fue una gran decisión que les ha cambiado la vida.