¡Que tus mascotas no pasen frío!

 

Con la entrada del otoño llega el frío a todos los rincones de España y nuestras mascotas necesitan, más que nunca, cuidados muy especiales para protegerlas de enfermedades derivadas de esta bajada de temperaturas. Unas atenciones que tendremos que extremar en cachorros, en animales ancianos, en aquellos que padezcan algún tipo de dolencia y, muy especialmente, en especies procedentes de climas templados o tropicales como las aves exóticas o los reptiles.

 

Y es que, en este momento del año, es muy habitual que algunas mascotas puedan sufrir resfriados, padecer enfermedades metabólicas o empeorar su artritis o artrosis. En este sentido, es necesario evitar los cambios bruscos de temperatura manteniendo estable el calor corporal ¿Cómo? Protegiéndolos con ropa especial para ellos, incluso con botas, cuando sea necesario, y secándolos bien cuando salen a pasear en días lluviosos o nevados.

 

Otras medidas para que el frío no pille a vuestros animales desprevenidos en estos meses del año son:

 

Evitar el frío nocturno y reforzar la dieta

 

Muy importante en el caso de que vuestra mascota no duerma dentro de casa. Para ello es aconsejable que el animal tenga un espacio acondicionado que le proteja de las gélidas noches del otoño y del invierno. Para ello, existe una gran variedad de casetas recubiertas con materiales impermeables y aislantes, tanto en cubierta como en la base.

 

Conviene, además, reforzar su dieta habitual dado que los cambios de temperatura pueden afectar negativamente en su salud. Una alimentación equilibrada le ayudará a mantener las defensas para pasar los días más fríos del año, proporcionándole las calorías y los nutrientes necesarios para un estado de salud óptimo. Asimismo, es importante la opinión de un veterinario que valore la necesidad de contar con un suplemento vitamínico.

 

Las especies más sensibles

 

Reptiles, algunas razas caninas y aves exóticas son las más susceptibles de sufrir con los rigores del otoño y del invierno. En el caso de los primeros, es necesario adecuar los voltajes de las lámparas o agregar sistemas de calefacción extras al terrario que ayuden a prevenir alteraciones en su metabolismo, ya que las bajas temperaturas afectan a su digestión haciéndoles incluso perder el apetito. Algo que puede acarrearles enfermedades óseas o metabólicas por deficiencia de calcio, una de las mayores causas de muerte en los reptiles en cautiverio. Las bombillas de calor, las lámparas de rayos UVB UVA y las mantas calefactoras enchufadas a un termostato para conseguir la temperatura ideal se convierten en el aliado perfecto en esta época del año en la que los reptiles no pueden abandonar sus terrarios para tomar la luz solar. Además es importante tener en cuenta que en invierno es más difícil conseguir algunos vegetales para los reptiles por lo que es aconsejable contar con una buena provisión.

 

Entre las medidas que deben adoptarse es importante realizar una buena medición de la temperatura del terrario a distintas horas del día y en diferentes zonas del mismo. Además, si queremos ahorrar en electricidad y en elementos de calefacción, debemos controlar qué zonas de la casa son más cálidas para trasladar allí el terrario y tener en cuenta que la calefacción tiende a secar el aire con lo que sería conveniente usar un humidificador ambiental al menos durante algunas horas del día.

 

Por otra parte, si se añade algún artefacto eléctrico en el terrario hay que verificar que el voltaje total no excede la capacidad de la toma de corriente para evitar cualquier accidente doméstico como puede ser un pequeño incendio.

 

Si pese a todo notas que tu reptil se encuentra en estado de hipotermia es necesario elevar lentamente su temperatura hasta normalizarla en el lapso de 4 a 5 horas. Para lograrlo, puedes sumergirlo en un baño de unos 20-22ºC e ir calentando el agua gradualmente hasta llegar a los 27º para las especies de climas templados y 32º para las de climas tropicales aproximadamente.

Otros animales que también sufren especialmente con el frío son razas caninas pequeñas y de pelo corto como los chihuahua o los pincher. Para protegerlos existe  todo tipo de ropa de abrigo que les ayudará a pasar un invierno más agradable.

 

Perros de mayor tamaño de pelo corto, como los dálmatas o los bóxer entre otros, también se ven afectados por las bajas temperaturas, por lo que habrá que tener especial cuidado con los que duerman fuera de casa.

 

Pero también las bajas temperaturas pueden afectar a los perros de pelo largo, especialmente los que viven dentro de casa. Y es que, durante el invierno, pueden sufrir una mayor caída del pelo, su piel se vuelve más seca y aparece una especie de caspa en el manto. Todo esto se puede resolver cepillando  e hidratando su pelo frecuentemente y cuidándolo con productos apropiados.

 

En cuanto a las aves exóticas, estas suelen adaptarse bastante bien a las inclemencias del tiempo. Sin embargo, es importante comprobar que ha completado la muda y preparado su plumaje para el frío. Además, es conveniente proporcionarle un nido y resguardar su hábitat de corrientes y cambios temperaturas bruscos y, si se encuentran alejadas de la luz directa del sol, contar con lámparas de rayos UVB UVA para ayudarles a evitar el raquitismo.

 

Unas sencillas medidas que ayudarán a las mascotas a sobrellevar los meses más duros del año con un estado de salud envidiable.